Los Polis sin placa, abusando “valientemente”

Estos valientes “Polis” sin Nº de Placa, tan valientes con los del #15M, con los mineros, piden refuerzos.

Si los movieminetos sociales no toman nota de la defensa de sus derechos que hacen los mineros, nos esperan años de sangre, sudor y lagrimas para los desposeidos.

La violencia policial no se puede dejar impune, se denuncia y si no sirve, como esta pasando, se actua; como minimo  con la defensa pasiva, cascos, unidad de todos frente a los abusos policiales, devolverles sus gases usando mascaras antigas, escudos y lanza boladores, o “boladores rabonaos” como emplearon los trabajadores de Abengoa en Gran Canaria en los años del tardo franquismo.

LA POLICÍA ME DETUVO Y ME TORTURÓ

El día 16 de junio de 2012, en la manifestación de protesta contra

Bankia, fui detenido por la policía.
Mi intención en dicha manifestación fue, al igual que en otras, la de
reportero gráfico independiente, con el fin de filmar posibles
disturbios para posteriormente colgarlos en mi canal de Youtube
Pulandraku2. Aunque con la que esta cayendo, también participo en las
protestas coreando las consignas que se sueltan desde los megáfonos,
como entiendo que no podía ser de otra manera, dado el magnánime
cabreo social generalizado por el expolio nacional al que nos vemos
sometidos.
Me encontraba junto a la torre de Bankia en primera fila para poder filmar
la manifestación, cuando divisé un tumulto de gente agitada, hacia el
que se  dirigen multitud de periodistas y antidisturbios, con lo que
rápidamente reaccioné corriendo hacia tal sitio en busca de la
noticia.
Todo sucedió muy rápido y no se muy bien en ese instante que sucedió,
pero según los agentes, me salté el cordón policial para filmar
(detrás de ese cordón habían decenas de periodistas) cuando de repente
se abalanzaron contra mi varios antidisturbios, a lo que mi respuesta,
cual instinto animal siendo presa, fue el de zafarme al sentir
peligrar mi integridad física, todo sucedió muy rápido y no tuve
tiempo de pensar, solo pensaba instintivamente en una cosa, huir del
peligro y de la mas que probable paliza a la que por desgracia estamos
acostumbrados a ver en todas las manifestaciones últimamente.
Seguidamente unos siete agentes se abalanzaron sobre mi y me tiraron
al suelo, no lo recuerdo muy bien, en ese momento lo único que quería
era que me dejaran respirar, por que me estaban ahogando y retorciendo
el cuerpo por todos los lados y al igual que en la otra situación, fue
algo instintivo, con todas mis fuerzas intente que no me quitaran mi
cámara de video, pero de nada sirvió, por que al final me la quitaron
y me esposaron.
Por cierto, nadie sabe nada de mi cámara. Supongo que algún policía se
la quedo, por no decir, me la robo.
ENTONCES FUE CUANDO ME TORTURARON
Hasta aquí nada fuera de lo relativamente normal, una detención como
cualquier otra en una manifestación, lo peor vino cuando me metieron
en el furgón policial, me llamaron decenas de veces hijo de puta,
cabrón y demás perlas, mientras me retorcían las manos esposadas
contra los grilletes sumamente apretados, me pegaban puñetazos en el
hígado, mientras estampaban con todas sus fuerzas mi cara contra el
sillón del furgón con el cuello retorcido, estuve apunto de ahogarme
en varia ocasiones, no podía mas, fue un infierno, al final un
compañero le dijo “córtate que hay muchas cámaras” entonces cesaron un
poco las torturas a las que me vi sometido.
Al rato, me sacaron del furgón, para llevarme dentro de Bankia por la
puerta de atrás, en ese transcurso, mientras estaba a la vista de
manifestantes y periodistas no paso nada, pero al entrar en Bankia,
mientras me llevaban a empujones por las escaleras hacia el garaje,
comenzaron otra vez a insultarme, retorcerme las manos contra los
grilletes, pegarme puñetazos sobretodo en el hígado y demás
aberraciones propias de un régimen fascista, por si no fuera poco, una
vez en el garaje a la espera de un coche patrulla que me llevara a al
centro de información de Moratalaz, me estamparon contra la pared y
totalmente atónito, escuche como un policía le decía a otro algo así
como “prepárate que te voy a dar un par de hostias con la porra”
supongo que seria para dejarle señales de violencia, para que pudieran
denunciarme por haberles pegado o algo así.
Supongo que estarán pensando lo mismo que yo, una total y absoluta
vergüenza, que jamas hubiera pensado que viviría en una democracia.
Por lo demás, tengo que decir, que después de todo el sufrimiento y
humillación padecido, en el centro de información de Moratalaz, el
trato fue totalmente correcto.
El domingo dia 17 a las 12:30 me dejaron en libertad, a la espera de
que el juez me llame a declarar y no se muy bien de que me acusan,
puesto que estaba sumamente aturdido, mareado y dolorido por todos los
lados de mi cuerpo, pero creo que me acusan de desobediencia, atentado
a la autoridad y no se que otra cosa mas.
Lo mas triste de todo, es que casi con total seguridad, la tortura a
la que fui sometido, quedara una vez mas impune.