{"id":1294,"date":"2011-11-08T13:29:13","date_gmt":"2011-11-08T13:29:13","guid":{"rendered":"http:\/\/elpobrecitohablador.es\/wordpress\/?p=1294"},"modified":"2011-11-08T13:32:19","modified_gmt":"2011-11-08T13:32:19","slug":"condicion-humana-derecho-a-la-rebelion-y-alternativas-post-capitalistas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elpobrecitohablador.es\/wordpress\/2011\/11\/08\/condicion-humana-derecho-a-la-rebelion-y-alternativas-post-capitalistas\/","title":{"rendered":"Condici\u00f3n humana, derecho a la rebeli\u00f3n y alternativas post-capitalistas"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-972\" style=\"margin: 15px;\" title=\"santiagoAlbaRico\" src=\"https:\/\/elpobrecitohablador.es\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/santiagoAlbaRico.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"180\" srcset=\"https:\/\/elpobrecitohablador.es\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/santiagoAlbaRico.jpg 400w, https:\/\/elpobrecitohablador.es\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/santiagoAlbaRico-300x135.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/p>\n<h6>Jornadas Internacionales \u201cSituaci\u00f3n en el mundo del derecho a la Rebeli\u00f3n\u201d. Sta. Cruz de Tenerife, 28 y 29 de octubre. Organiza: \u201cRed Canaria por los Derechos Humanos en Colombia\u201d.<\/h6>\n<h6><a href=\".\/buscar\/autor\/Santiago+Alba+Rico\"><strong>Santiago Alba Rico<\/strong><\/a> | Radio Guiniguada \/ Rebeli\u00f3n |<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando hablamos de condici\u00f3n humana no hablamos naturalmente de naturaleza humana. La condici\u00f3n humana consiste precisamente en que esas criaturas que llamamos seres humanos tengan, al mismo tiempo, un pie en la naturaleza y un pie en otro sitio que podemos llamar \u2013quiz\u00e1s- humanidad, de manera vaga o borrosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa humanidad se define b\u00e1sicamente por su car\u00e1cter limitado. En t\u00e9rminos filos\u00f3ficos, la humanidad est\u00e1 marcada por el signo de la muerte, por el car\u00e1cter finito de la corporeidad, y est\u00e1 marcada tambi\u00e9n por toda una serie de facultades igualmente finitas que hemos asociado, mientras ha durado el Neol\u00edtico, recientemente terminado, con ese per\u00edodo hist\u00f3rico o con esa estaci\u00f3n en la cual, dir\u00eda yo, todav\u00eda podemos hablar de condici\u00f3n humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frente a la condici\u00f3n humana, lo que caracteriza al capitalismo -voy a abordar el tema casi como una aparente paradoja- es una rebeli\u00f3n. Es una rebeli\u00f3n <em>de hecho<\/em>. Lo que hace el capitalismo, en efecto, es rebelarse permanentemente contra los l\u00edmites de la condici\u00f3n humana; contra los l\u00edmites que ata\u00f1en a ese pie que tenemos posado en la naturaleza y tambi\u00e9n contra los l\u00edmites que definen ese otro pie que tenemos m\u00e1s bien posado en la humanidad, en estas tres cualidades finitas de las que hablar\u00e9 a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rebeli\u00f3n contra los l\u00edmites, una locomotora sin freno de emergencia, como gustaba de repetir Walter Benjamin; lo cierto es que el capitalismo consiste \u00edntimamente en estar permanentemente superando todos aquellos limites naturales, \u00e9ticos, materiales, sociales, culturales, mediante los cuales los seres humanos han tratado de definir su estancia provisional en esta Tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se puede hablar, a finales del siglo XX y principios del siglo XXI de una guerra contra la condici\u00f3n humana por parte de un capitalismo que empieza, como he escrito en algunos libros, por no reconocer ninguna diferencia entre las cosas de comer, las cosas de usar y las cosas de mirar, eso que los latinos llamaban <em>mirabilia<\/em>, las \u201cmaravillas\u201d, las cosas dignas de ser miradas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El capitalismo no reconoce esa diferencia que, de alguna manera, ha caracterizado a todas las sociedades humanas anteriores, incluso las peores, incluso las m\u00e1s feroces, incluso las menos justas \u2013y casi ninguna ha sido apenas justa en los \u00faltimos 15 mil a\u00f1os-; en todo caso, todas las sociedades anteriores a la sociedad capitalista distingu\u00edan convencional o culturalmente entre cosas de comer, cosas de usar y cosas de mirar. Distingu\u00edan entre un mendrugo de pan o una manzana, cuya funci\u00f3n b\u00e1sica es la de reproducir los ciclos biol\u00f3gicos, eso que para los griegos era el infierno mismo, lo <em>apeiron<\/em>, lo que no ten\u00eda l\u00edmites, que representaban a trav\u00e9s de toda una serie de castigos infligidos en el Hades a los h\u00e9roes que hab\u00edan cometido un \u201cexceso\u201d y a los que se obligaba a rodar permanentemente dentro de una rueda, a conducir una y otra vez una piedra hasta la cumbre de una monta\u00f1a, a tratar infinitamente de alcanzar un alimento que escapaba al apetito, o llenar in\u00fatilmente una vasija sin fondo. Eso es lo que caracteriza a las cosas de comer. No podemos comer una sola vez, volvemos a tener hambre. Y cuando tenemos hambre tenemos que encontrar algo que introducir en nuestro cuerpo, por debajo de los ojos, algo que, por tanto, en la misma medida en que cumple su funci\u00f3n biol\u00f3gica, desaparece de la vista, desaparece radicalmente de la vista. Digamos que el hambre es una guerra contra la consistencia de los vegetales, de los cuerpos, de las cosas mismas. Es una guerra en cuyo comportamiento, en cuyo funcionamiento, podemos leer precisamente aquello en lo que consisten las guerras. Las guerras alimentan otras guerras, sirven b\u00e1sicamente para reproducir ese ciclo infernal en el que la vida y la muerte se suceden a toda velocidad. El hambre es r\u00e1pida, el hambre es mortal, el hambre es destructiva y las cosas de comer, por tanto, no resisten frente a nuestra mirada, no son consistentes, no se las puede apenas analizar, apenas asir con las manos, porque pasan a formar parte enseguida de nuestro cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las cosas de usar son aquellas que sirven precisamente como mediaciones para introducir otros efectos en el mundo. Son aquellas cosas mediante las cuales nos separamos de la naturaleza para volver sobre ella transform\u00e1ndola, desde las herramientas hasta una silla en la que nos sentamos, que cumplen una funci\u00f3n. Lo que caracteriza a las cosas de usar es que, al mismo tiempo que resisten el embate del hambre, se sostienen en el mundo m\u00e1s tiempo que las cosas de comer. Sin embargo, acaban degrad\u00e1ndose, porque son corruptibles, y volviendo a la naturaleza de la que hab\u00edan sido extra\u00eddas mediante el trabajo humano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, finalmente, tenemos las cosas de mirar, las cosas dignas de ser miradas, las maravillas, las <em>mirabilia<\/em>. Todos los pueblos de la Tierra, antes del establecimiento de una sociedad de destrucci\u00f3n generalizada de seres humanos y de cosas, han dejado al margen de los procesos biol\u00f3gicos de la alimentaci\u00f3n y del uso una serie de objetos privilegiados, que pod\u00edan ser objetos de culto, objetos art\u00edsticos, objetos est\u00e9ticos que, como dec\u00eda Levi Strauss, s\u00f3lo eran buenos para pensar, o s\u00f3lo eran buenos para ser mirados. Desde una catedral hasta un paisaje, pasando por esas estrellas que titilan azules en el cielo. Todas estas cosas, en realidad, no son buenas sino para pensar, para mirar, para mirarlas todos juntos, para hacer ese ejercicio de simbolizaci\u00f3n sin el cual la existencia humana no se distinguir\u00eda en nada de la de los animales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y el capitalismo lo que ha hecho ha sido, de alguna manera, borrar todas las diferencias entre las cosas de comer, las cosas de usar y las cosas de mirar, para convertirlas a todas por igual en cosas de comer, en alimentos, en <em>consumibles<\/em>. Porque lo que realmente quiere decir consumo es eso, consumo quiere decir destrucci\u00f3n, y destrucci\u00f3n por el fuego, por el fuego de la digesti\u00f3n, por el calor ininterrumpido de la digesti\u00f3n. Y plantearse por tanto hablar en t\u00e9rminos elogiosos de una sociedad de consumo, proponer como modelo habitable para la humanidad una sociedad de consumo, es proponer un modelo de sociedad de digesti\u00f3n ininterrumpida, de destrucci\u00f3n generalizada. Nos comemos todas las cosas por igual, ya se trate del pan, las manzanas, las sillas, las lavadoras, las televisiones, los paisajes, las estrellas y las im\u00e1genes de todas estas cosas tambi\u00e9n nos las comemos a una velocidad creciente en el marco de eso que se llama libre mercado o circulaci\u00f3n de las mercanc\u00edas. Y eso quiere decir que, por primera vez en la historia, el ser humano vive no ya en una sociedad sin hierro, o en una sociedad sin petr\u00f3leo, o en una sociedad sin alguna de estas materias que han servido para definir los distintos per\u00edodos por los cuales ha atravesado la humanidad. Lo que caracteriza por primera vez a la historia humana es que la sociedad capitalista, y va a parecer una contradicci\u00f3n, es la primera de la historia <em>sin cosas<\/em>. La sociedad capitalista, que se quiere presentar autopublicitariamente como una sociedad de m\u00e1xima abundancia, es, sin embargo, la primera sociedad de la historia que no tiene propiamente cosas. Y no tiene propiamente cosas porque, precisamente, all\u00ed donde toda la actividad posible en el marco de esa sociedad se reduce a la digesti\u00f3n ininterrumpida, no puede cumplirse ninguna de esas condiciones que caracterizan a las cosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 es lo que caracteriza a las cosas? B\u00e1sicamente tres datos: las cosas est\u00e1n paradas, est\u00e1n quietas, y adem\u00e1s sirven para que nos paremos; sirven precisamente para que les prestemos atenci\u00f3n, como ocurr\u00eda en ese \u00faltimo cuento que escribi\u00f3 Kafka, \u201cJosefina la cantante\u201d, en el que una rata que emit\u00eda un chillido exactamente igual al de todos sus cong\u00e9neres, de pronto se paraba en uno de los corredores por los que se precipitaba el pueblo de los ratones, tratando de cerrar grietas por las que se pudiera colar una amenaza, acumulando alimentos, imagen perfecta de lo que son los ciclos biol\u00f3gicos de la reproducci\u00f3n, de lo que son los ciclos del hambre y de la guerra; de pronto Josefina la cantante se deten\u00eda en un rinc\u00f3n y emit\u00eda lo que ella cre\u00eda que era un bell\u00edsimo canto de cantante l\u00edrica, que no se distingu\u00eda en nada, en cualquier caso, de los chillidos que emit\u00edan todos los ratones, pero que serv\u00eda precisamente para que los ratones, incluso poniendo en peligro su existencia, se parasen. Cuando escuchaban a Josefina la cantante, todos dejaban de hacer lo que estaban haciendo, incluso poniendo en peligro probablemente la supervivencia del pueblo de los ratones, para formar un corro en torno al cuerpo de Josefina, que abombaba el pecho para emitir lo que a ella le parec\u00edan coloraturas de bel canto irresistibles, pero que no eran m\u00e1s que chillidos de rat\u00f3n. Las cosas sirven precisamente para detenernos, est\u00e1n paradas; duran lo suficiente como para que podamos mirarlas; duran lo suficiente como para que resulten interesantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Flaubert dec\u00eda: \u201cBasta mirar una cosa fijamente para que se vuelva interesante\u201d. El problema es, precisamente, que el capitalismo impide mirar fijamente nada. Y por lo tanto esta primera caracter\u00edstica de las cosas, ha quedado abolida por la propia velocidad de la renovaci\u00f3n de las mercanc\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda caracter\u00edstica de las cosas es que son archivos materiales de memoria y manuales de instrucciones. Yo creo que esto es muy importante, el hecho de que todo objeto manufacturado incluye una historia, nos cuenta el cuento, por ejemplo, de c\u00f3mo ha sido hecho. Nos lo puede contar bien o mal. Por eso Marx hablaba de fetichismo de la mercanc\u00eda: a veces las cosas nos enga\u00f1an; nos hacen creer que han sido hechas en unas determinadas condiciones cuando en realidad han sido hechas en otras condiciones. Por eso la obligaci\u00f3n de un soci\u00f3logo, sobre todo, de un soci\u00f3logo marxista, es justamente la de contar bien la historia de las cosas, la de reproducir su genealog\u00eda. Pero nos cuentan una historia. Todo objeto es un cuento que se puede memorizar. Es algo as\u00ed como el pasado delante de nuestros ojos, ese trabajo muerto materializado con caracter\u00edsticas particulares que lo distinguen de otros objetos en el mundo, que sirve para determinadas cosas y no para otras, y que, adem\u00e1s de contarnos una historia, incluye algo as\u00ed como un manual de instrucciones. Si desapareciese la humanidad, y s\u00f3lo quedase una silla, y bajasen extraterrestres cuyo cuerpo no exigiese el uso de sillas, podr\u00edan perfectamente reproducir m\u00e1s sillas a partir de un solo modelo de silla sin necesidad de recurrir a las instrucciones de IKEA. Una silla, un objeto, es un cuento, una historia que incluye tambi\u00e9n un manual de instrucciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alli donde la propia circulaci\u00f3n acelerada de las mercanc\u00edas no nos permite \u2013remedando una famosa frase de un fil\u00f3sofo griego- \u201csentarnos dos veces en la misma silla\u201d, porque inmediatamente ha sido sustituida por otra, presuntamente mejor, de otra marca, de otro color, la propia memoria material de la humanidad ha sufrido un menoscabo sin precedentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y la tercera caracter\u00edstica de las cosas, sin la cual no podemos llamar cosa a ninguna criatura de este mundo, es precisamente el hecho de que, por mucho que duren las cosas, por mucho que las reparemos, por muchos parches que les pongamos, tarde o temprano, las cosas se rompen, y cuando se rompen no se las puede sustituir o rehacer en ning\u00fan mercado. Son cuerpos, los cuerpos son fr\u00e1giles, los cuerpos son finitos, los cuerpos son mortales y, tarde o temprano, se mueren. Y por lo tanto, tambi\u00e9n los seres humanos somos cosas. Hablar\u00e9 al final, en el cap\u00edtulo de las alternativas postcapitalistas, de lo que significa el hecho de que los seres humanos tambi\u00e9n seamos cosas en este sentido, por mucho que una sociedad fundada b\u00e1sicamente en la rebeli\u00f3n contra los l\u00edmites, est\u00e9 permanentemente generando la ilusi\u00f3n subjetiva de que siempre va a haber una pr\u00f3tesis que nos va a permitir sobrevivir a un accidente de tr\u00e1fico, o un medicamento maravilloso que nos va a salvar in extremis de alguna enfermedad mortal, o alguna crema taumat\u00fargica que nos va a mantener permanentemente j\u00f3venes. Envejecemos. Sabemos que envejecer en la sociedad capitalista est\u00e1 prohibido. Sabemos que, en cualquier caso, la vejez es algo que siempre ha servido a los seres humanos para tener especial cuidado con las cosas. Y, por tanto, una sociedad capitalista que consiste en reproducir, cada vez m\u00e1s aceleradamente, las mercanc\u00edas, generando la ilusi\u00f3n de inmortalidad, es una sociedad sin cosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que vivamos en una sociedad sin cosas significa \u2013y por eso hablaba de una agresi\u00f3n sin precedentes contra la condici\u00f3n humana-, hablar de un mundo sin cosas es hablar de un mundo sin mundo, es hablar de un mundo sin seres humanos propiamente dichos. Los seres humanos han sido privados de las tres facultades que caracterizaban su estancia en este mundo durante los \u00faltimos quince mil a\u00f1os, es decir, una raz\u00f3n finita, una imaginaci\u00f3n finita y una memoria finita. Colapsadas esas tres facultades, podemos decir que estamos viviendo ya en algo as\u00ed como una condici\u00f3n post-humana. Habr\u00e1 que preguntarse si es mejor o si es peor. Pero a m\u00ed no me cabe la menor duda de que estamos cruzando el umbral hacia una condici\u00f3n post-humana, en el sentido en que hemos podido definir a la humanidad durante al menos quince mil a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El capitalismo como rebeli\u00f3n contra los l\u00edmites es, por lo tanto, una maquinaria destructiva de las tres facultades que han caracterizado al ser humano, a la condici\u00f3n humana. Podemos hablar de un naufragio del ser humano, de un naufragio antropol\u00f3gico sin precedentes del ser humano. El colapso de estas tres facultades hace que cada vez sea m\u00e1s dif\u00edcil analizar el mundo en el que vivimos mediante eso que hemos llamado raz\u00f3n, que es un recorrido vertical de lo particular a lo universal; hace que sea cada vez m\u00e1s dif\u00edcil recordar con el cuerpo, que es lo que llamamos imaginaci\u00f3n, el dolor de los otros; y hace que sea cada vez m\u00e1s dif\u00edcil el conservar suficiente memoria como para contarnos a nosotros mismos c\u00f3mo se producen las cosas, qui\u00e9n las produce, d\u00f3nde las produce y con qu\u00e9 coste se producen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, sin raz\u00f3n, sin memoria y sin imaginaci\u00f3n, no se trata ya de que a trav\u00e9s de manipulaciones se nos ofrezca un mundo falseado en el que no nos reconocemos, o frente al cual nos mostramos indiferentes. Podemos decir que, colapsadas estas tres facultades, vivimos en un mundo antropol\u00f3gico post-humano, en el que la solidaridad ha sido radicalmente imposibilitada, en el que la producci\u00f3n de s\u00edmbolos ha sido radicalmente imposibilitada y en el que vivimos por tanto en una n\u00e1ufraga deriva, en la que es casi estructuralmente imposible organizar o articular alternativas o resistencias colectivas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dejamos aqu\u00ed lo que se refiere a la condici\u00f3n humana para pasar a definir lo que yo entiendo por el derecho a la rebeli\u00f3n. Y aqu\u00ed se conjugan dos elementos, derecho y rebeli\u00f3n, que convendr\u00eda explicar bien, porque en general en la tradici\u00f3n marxista se entiende que el derecho es algo as\u00ed como un epifen\u00f3meno burgu\u00e9s de un determinado r\u00e9gimen de producci\u00f3n, de manera que rebelarse implicar\u00eda, de alguna manera, rebelarse contra el derecho. Yo creo que esta es una grav\u00edsima equivocaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creo que si el capitalismo consiste en una rebeli\u00f3n contra los l\u00edmites, el derecho consiste en una rebeli\u00f3n contra la rebeli\u00f3n capitalista, es decir, en una tentativa, siempre, al menos desde hace dos mil quinientos a\u00f1os, en una tentativa de establecer l\u00edmites all\u00ed donde precisamente se invoca algo as\u00ed como una ley de la naturaleza, que tiene mucho que ver con el hambre, con la guerra y con el comportamiento \u00edntimo del capitalismo, de todos los reg\u00edmenes de producci\u00f3n material sin duda el m\u00e1s <em>natural<\/em>, porque es precisamente el que m\u00e1s recuerda a la reproducci\u00f3n de los ciclos biol\u00f3gicos; es el que m\u00e1s claramente reduce todos sus recursos a la monda reproducci\u00f3n de los ciclos biol\u00f3gicos, del infierno griego. Es el m\u00e1s natural de los reg\u00edmenes de producci\u00f3n porque precisamente es el menos humano de todos ellos. Es el que mejor copia los comportamientos que identificamos con la reproducci\u00f3n de los puros ciclos biol\u00f3gicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, por lo tanto, dir\u00eda yo que el derecho a la rebeli\u00f3n es el derecho precisamente a oponerse a la ley de la naturaleza para establecer l\u00edmites que propiamente podamos llamar derecho. Yo creo que es importante recordar en t\u00e9rminos hist\u00f3ricos uno de los puntos donde empieza esta aventura. No es el \u00fanico, porque en otras sociedades, en otras culturas ha empezado desde otro lado, se ha empezado a pensar esto por otras v\u00edas, en otras condiciones, pero digamos que nuestro punto de origen est\u00e1 en la antigua Grecia. Y es importante recordar c\u00f3mo interpretaba, en un famoso di\u00e1logo de Plat\u00f3n, Calicles frente a S\u00f3crates el t\u00e9rmino de ley.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Calicles dice: \u201cSeg\u00fan yo creo, la naturaleza misma demuestra que es justo que el fuerte tenga m\u00e1s que el d\u00e9bil, y el poderoso m\u00e1s que el que no lo es. Y lo demuestra que es as\u00ed en todas partes, tanto en los animales como en todas las ciudades y razas humanas, el hecho de que de este modo se juzga lo justo: que el fuerte domine al d\u00e9bil y posea m\u00e1s. En efecto, \u00bfen qu\u00e9 clase de justicia se fund\u00f3 Jerjes para hacer la guerra a Grecia, o su padre a los escitas e igualmente otros infinitos casos que se podr\u00edan citar? Sin embargo, a mi juicio, estos obran con arreglo a la ley de la naturaleza. Sin duda, no con arreglo a esta ley que nosotros establecemos, por la que modelamos a los mejores y m\u00e1s fuertes de nosotros, dom\u00e1ndolos desde peque\u00f1os como a leones, y por medio de encantos y hechizos los esclavizamos, dici\u00e9ndoles que es preciso poseer lo mismo que los dem\u00e1s y que esto es lo bello y lo justo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como vemos es una respuesta clara a S\u00f3crates. S\u00f3crates hab\u00eda alzado la mano contra esta l\u00f3gica en una asamblea diciendo que siempre es mejor sufrir una injusticia que cometerla. Y hab\u00eda pretendido demostrar que lo justo y lo bello coincid\u00eda en un punto donde, precisamente, los seres humanos, all\u00ed donde est\u00e1n tranquilos, se prohib\u00edan a s\u00ed mismos tomar ciertas decisiones. Y que la libertad consist\u00eda precisamente en prohibirse a s\u00ed mismos tomar ciertas decisiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me explico: esto tiene que ver con los procesos constituyentes, con las constituciones y con las verdaderas leyes. Luego est\u00e1n las falsas leyes, mediante las cuales, en efecto, los leones devoran a los corderos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pensemos en un famoso episodio de la Guerra del Peloponeso que nos cuenta Tuc\u00eddides, en el que los atenienses se re\u00fanen en asamblea democr\u00e1tica para decidir si deben ejecutar a todos los habitantes de la ciudad de Mitilene, que hab\u00eda luchado al lado de Esparta, y esclavizar a sus mujeres y a sus ni\u00f1os. Yo no s\u00e9 si alguien puede considerar una decisi\u00f3n democr\u00e1tica aquella que consiste en pasar a cuchillo a hombres y esclavizar a mujeres y ni\u00f1os. Y, sin embargo, era una asamblea en la que todos pod\u00edan levantar la mano y tomar una decisi\u00f3n. Y cuando en esta discusi\u00f3n toma la palabra uno u otro de los defensores de cada una de estas posiciones, lo hacen en nombre de <em>lo conveniente<\/em> para Atenas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s conveniente para Atenas? \u00bfQu\u00e9 pasemos a cuchillo a todos los hombres y esclavicemos a todas las mujeres y ni\u00f1os o que les perdonemos la vida y tratemos de convertirlos en aliados, o solamente los convirtamos en esclavos? En todo caso, el concepto era este de <em>conveniente<\/em>. Y es ah\u00ed, en esa \u00e9poca, cuando S\u00f3crates levanta la mano para decir: no se trata de pensar qu\u00e9 es lo conveniente, sino lo justo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y lo justo es precisamente algo que los seres humanos han decidido ya en condiciones que no pueden ser las de la guerra. En la guerra decidimos cosas que no son justas. Por eso no conviene dar la voz a las v\u00edctimas; por eso, naturalmente, el derecho consiste b\u00e1sicamente en no dejar que las v\u00edctimas se tomen la justicia por su mano. En que adem\u00e1s la v\u00edctima no decida qu\u00e9 es lo justo y qu\u00e9 es lo injusto, porque probablemente no va a decidir bien.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEn qu\u00e9 consiste precisamente eso que llamamos derecho? Yo creo que consiste en haber tomado ya siempre ciertas decisiones mediante las cuales, libremente, nos prohibimos ciertas cosas. Por ejemplo, nos prohibimos pasar a cuchillo a poblaciones enemigas; nos prohibimos esclavizar a otros seres humanos; nos prohibimos la tortura; nos prohibimos toda una serie de comportamientos que, en efecto, erosionar\u00edan la propia condici\u00f3n humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEn qu\u00e9 consiste el capitalismo? El capitalismo consiste, como he dicho en la primera parte de mi intervenci\u00f3n, en un permanente proceso constituyente. Un permanente proceso constituyente es un permanente proceso destituyente. Y en un proceso destituyente, siempre en rebeli\u00f3n contra los l\u00edmites, es muy necesario establecer l\u00edmites. Y el establecimiento de esos l\u00edmites pasa por el hecho de que en una constituci\u00f3n, por ejemplo, nos prohibamos ciertas cosas. Nos prohibamos esencialmente el canibalismo, el comernos los unos a los otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El capitalismo es absolutamente incapaz de ponerse l\u00edmites a s\u00ed mismo, y por eso el capitalismo es incompatible con el derecho; con esa combinaci\u00f3n de democracia y de derecho que llamamos Estado de derecho. La ley de la naturaleza, la ley de la guerra, la ley del hambre, la ley de los procesos permanentemente destituyentes es incompatible con el establecimiento de eso que los corderos reclaman a los leones, de eso que los d\u00e9biles exigen a los fuertes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y yo creo que es muy importante entender eso que nos explica indirectamente Calicles, en disputa con S\u00f3crates; es decir, el hecho de que, en efecto, el derecho es algo que han hecho los d\u00e9biles para que no se los coman los fuertes, que el derecho es algo que han hecho los corderos para que no los devoren los leones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Naturalmente sabemos que vivimos en un mundo muy duro en el que casi siempre ha ocurrido esto \u2013bajo el capitalismo, por razones particulares-, en el que esos l\u00edmites no limitan nada o casi nada, se convierten en puros <em>flatus vocis<\/em>, en puras f\u00f3rmulas verbales, en instituciones ineficaces, incapaces de imponer esos l\u00edmites a los leones, de imponer esos l\u00edmites a los poderosos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cualquier caso, conviene recordar una y otra vez que no se trata de rebelarse contra el derecho, sino de reconocer m\u00e1s bien que la rebeli\u00f3n es la fuente de todo derecho. La rebeli\u00f3n contra la naturaleza, la rebeli\u00f3n contra los leones, la rebeli\u00f3n contra los poderosos, es la fuente de todo derecho. Y si finalmente los poderosos no cumplen las leyes, no se ajustan a los l\u00edmites que les han impuesto los d\u00e9biles rebeli\u00f3n tras rebeli\u00f3n, eso no debe impedirnos reconocer que esas leyes, esos derechos, no los ha producido el le\u00f3n. Los hemos producido nosotros, en rebeli\u00f3n contra los leones. En rebeliones sangrientas, que han costado muchas vidas humanas a lo largo de los siglos. No es verdad que el derecho al voto sea un instrumento de dominio de la burgues\u00eda. Lo cierto es que el derecho al voto se lo ganaron los revolucionarios franceses con las armas en la mano, y no fue una concesi\u00f3n que hicieron los poderosos a los d\u00e9biles. Fue m\u00e1s bien todo lo contrario: fueron los d\u00e9biles armados los que hicieron esa concesi\u00f3n a los poderosos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y lo que hay que recordar siempre es que detr\u00e1s de un derecho, de una verdadera ley, hay un pueblo virtualmente armado. Y si no lo hay, no es una verdadera ley y no es verdadero derecho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo creo que eso es fundamental recordarlo. Yo estoy enteramente de acuerdo con una gran historiadora francesa, Florence Gautier, que es quiz\u00e1 la mejor conocedora de Robespierre y de su legado. Como sab\u00e9is, Robespierre en la Constituci\u00f3n de 1793 fue mucho m\u00e1s lejos que las frases que hemos le\u00eddo en esta sala tomadas del Pre\u00e1mbulo de la Declaraci\u00f3n Universal de Derechos Humanos. Porque no se limit\u00f3 a reconocer que en un caso extremo se ten\u00eda el derecho a la rebeli\u00f3n. Robespierre, en el a\u00f1o 1793, en esa maravillosa constituci\u00f3n que nunca entr\u00f3 en vigor porque Thermidor se lo impidi\u00f3, dec\u00eda cosas como esta:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cToda ley que viola los derechos imprescriptibles del hombre es esencialmente injusta y tir\u00e1nica. No es de ning\u00fan modo una ley\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo creo que esto es muy importante, para no equivocar ley con derecho, para no equivocar lo que es una manipulaci\u00f3n del derecho interesada por parte de los leones con lo que es verdaderamente una ley. En esto, adem\u00e1s, Robespierre es enteramente ilustrado. Kant lo demuestra en p\u00e1ginas bell\u00edsimas, demuestra c\u00f3mo solamente las leyes que cumplen ciertas condiciones formales son verdaderamente leyes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dice por tanto que una ley que viola los derechos imprescriptibles del hombre no es de ning\u00fan modo una ley. Y dice tambi\u00e9n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa resistencia a la opresi\u00f3n es la consecuencia de los dem\u00e1s derechos del hombre y del ciudadano. Hay opresi\u00f3n contra el cuerpo social cuando uno solo de sus miembros es oprimido; hay opresi\u00f3n contra cada uno de los miembros del cuerpo social cuando el cuerpo social es oprimido. Cuando el gobierno viola los derechos del pueblo, la insurrecci\u00f3n es para el pueblo y para cada porci\u00f3n del pueblo el m\u00e1s indispensable de los deberes\u201d. No dice el m\u00e1s indispensable de los derechos; dice de los deberes. Es un imperativo, un imperativo casi moral, como el de Kant. All\u00ed donde las leyes no son leyes, donde las leyes violan los derechos imprescriptibles del ser humano, la rebeli\u00f3n no es un derecho, sino un deber.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y como me queda muy poco tiempo y quer\u00eda decir algo acerca del \u00faltimo punto del que me correspond\u00eda hablar, el relativo a las alternativas post-capitalistas, resumir\u00e9 muy r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como he escrito otras veces, teniendo en cuenta las caracter\u00edsticas de este capitalismo en permanente rebeli\u00f3n contra los l\u00edmites, una sociedad post-capitalista debe surgir de un triple impulso: debe ser un impulso revolucionario en lo econ\u00f3mico; reformista en lo institucional y conservador en lo antropol\u00f3gico. Muy brevemente, har\u00e9 algunas indicaciones de qu\u00e9 entiendo por cada una de estas cosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el primer punto creo que estamos todos de acuerdo, y tal como he definido el capitalismo muy r\u00e1pidamente, como ese tren desbocado sin freno de emergencia, el capitalismo no es reformable. El capitalismo no admite reformas. Precisamente porque es una revoluci\u00f3n permanente, porque es un proceso constituyente-destituyente ininterrumpido en el que lo originario ontol\u00f3gicamente es siempre el residuo, el cad\u00e1ver, la destrucci\u00f3n. Y, por lo tanto, la \u00fanica forma de establecer precisamente un mundo , una sociedad, unas instituciones reformables, es la de radicalmente transformar el capitalismo en otra cosa. El capitalismo, por mucho que nos pretendan enga\u00f1ar, no puede reformarse a s\u00ed mismo; solamente puede afirmarse a s\u00ed mismo a escala ampliada y, por lo tanto, con una escala de destrucci\u00f3n siempre mayor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Precisamente, una sociedad que se ha librado ya del tren desbocado sin freno de emergencia a trav\u00e9s de una revoluci\u00f3n econ\u00f3mica, es por primera vez una sociedad en la que las instituciones pueden ser el resultado de decisiones libres, tomadas en condiciones de tranquilidad, al margen de la guerra, al margen de la necesidad de la reproducci\u00f3n de los ciclos biol\u00f3gicos y en la que, por tanto, yo creo que debemos salvar gran parte del bagaje que muchos marxistas llaman <em>derecho burgu\u00e9s<\/em>. Yo creo que no hay m\u00e1s alternativa al derecho que el no-derecho; creo que no hay m\u00e1s alternativa al habeas corpus que la tortura y la indefensi\u00f3n; creo que no hay m\u00e1s alternativa a la divisi\u00f3n de poderes, no importa cu\u00e1ntos sean estos \u2013porque en la constituci\u00f3n bolivariana hay m\u00e1s de tres y podemos inventar muchos m\u00e1s- que la voluntad schmidtiana que domina soberanamente el mundo decidiendo sobre la vida y la muerte de los seres humanos. Por lo tanto, lo que hay que hacer es recuperar ese legado que ha nacido en condiciones burguesas, como el teorema de Pit\u00e1goras nace en condiciones esclavistas, para que, por primera vez, sea de aplicaci\u00f3n universal y real, en un marco en el que, tambi\u00e9n por primera vez, estas instituciones sean reformables. Porque lo que caracteriza a las instituciones, como a las cosas de usar, es que su vida no es eterna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Digamos que los comunistas, los marxistas, debemos dedicarnos a interpretar o intervenir en el mundo de tal manera que nos situemos permanentemente entre el peligro de la biolog\u00eda, que es el del capitalismo, y el peligro de la arqueolog\u00eda, el peligro del anquilosamiento o fosilizaci\u00f3n de las instituciones, que originalmente pueden ser liberadoras pero que pueden tornarse represivas. Y, por lo tanto, estas instituciones deben ser objeto de reforma all\u00ed donde est\u00e9n en peligro de fosilizarse. Por lo tanto, insisto, el impulso emancipatorio debe ser institucionalmente reformista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, finalmente, debe ser conservador en lo antropol\u00f3gico. Hemos empezado por describir un mundo que, bajo el embate del capitalismo, se deshac\u00eda de estas tres facultades finitas que hab\u00edan caracterizado la estancia del ser humano en el mundo, la estancia del ser humano en sociedad, y sabemos hoy mejor que en tiempos de Marx, que en su rebeli\u00f3n contra los l\u00edmites, uno de los l\u00edmites que primero cuestiona y que ahora mismo est\u00e1 m\u00e1s claramente cuestionado es el l\u00edmite precisamente natural. El l\u00edmite impuesto por la finitud, no ya de los cuerpos humanos, sino de la fuente de todos los bienes, que es la naturaleza. Hay que recordar que Marx, que no viv\u00eda en una sociedad en la que hubiera un grado de destrucci\u00f3n ecol\u00f3gica como el que conocemos hoy, recordaba en su Cr\u00edtica al Programa de Gotha que la fuente de toda riqueza no es el trabajo, sino la naturaleza. La naturaleza en estos momentos est\u00e1 amenazada como nunca, entre otras razones porque hemos olvidado, como dec\u00eda al principio, que somos seres mortales que dependemos de una naturaleza que, parad\u00f3jicamente, ha acabado por depender de nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conservadores antropol\u00f3gicos quiere decir, por tanto, conservadores de ese l\u00edmite que nos impone la naturaleza, pero quiere decir tambi\u00e9n conservadores de los cuerpos, que se caracterizan por ser fr\u00e1giles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto quiere decir que la Ilustraci\u00f3n, que yo siempre he defendido, debe considerar dos aspectos: uno, el hecho de que somos sujetos de raz\u00f3n; y el otro, el hecho de que la raz\u00f3n no se proporciona sus propios contenidos. Uno de los contenidos con los que limita la raz\u00f3n es, precisamente, el hecho de que somos cuerpos, el hecho de que nos vamos a morir. Y, por tanto, la necesidad de cuidarse rec\u00edprocamente. Somos sujetos de raz\u00f3n y somos objeto de cuidado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido, una sociedad post-capitalista tiene que articular todas las instituciones y mecanismos que garanticen que los cuerpos van a ser objeto de cuidado. Esto naturalmente implica una revoluci\u00f3n econ\u00f3mica que, al mismo tiempo que garantiza ciertos servicios p\u00fablicos, en t\u00e9rminos de educaci\u00f3n, de sanidad, etc, garantiza tambi\u00e9n un universo antropol\u00f3gico en el que los seres humanos podamos mirarnos los unos a los otros, discutir como sujetos de raz\u00f3n, pero cuidarnos tambi\u00e9n como fr\u00e1giles objetos de cuidados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchas gracias..<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>INTERVENCI\u00d3N DURANTE EL DEBATE Y TRAS EL TURNO DE PREGUNTAS:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No estoy diciendo que a trav\u00e9s de reformas institucionales en el actual marco jur\u00eddico se pueda hacer esa revoluci\u00f3n econ\u00f3mica. He dicho m\u00e1s bien todo lo contrario. Que la revoluci\u00f3n econ\u00f3mica es la condici\u00f3n para establecer un marco jur\u00eddico reformable. He dicho que el capitalismo es irreformable y que, por lo tanto, s\u00f3lo una revoluci\u00f3n econ\u00f3mica, puede darnos acceso, franquearnos, un marco jur\u00eddico reformable, donde habr\u00e1 \u2013por supuesto- espacio para esa creatividad a la que se refer\u00eda el \u00faltimo compa\u00f1ero en intervenir. A partir de un presupuesto que, en todo caso, a m\u00ed me parece importante se\u00f1alar: no creo que se hayan inventado alternativas al Derecho, salvo el no-Derecho. No hay un m\u00e1s all\u00e1 del Derecho. Hay muchas formas de concebir una verdadera ley, que se ajuste a lo que entendemos como justicia, y creo que hay ya buenos inventos. La rueda es un buen invento; el arado es un buen invento; y creo que el habeas corpus es un buen invento, creo que la separaci\u00f3n de poderes es un buen invento, y me pregunto por qu\u00e9 tenemos que renunciar a un legado que es aprovechable una vez nos desembaracemos de esa maquinaria que est\u00e1 permanentemente haciendo pur\u00e9 todas las diferencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay algo que me parece muy interesante en lo que ha dicho el compa\u00f1ero, y es precisamente aquello que, de alguna manera, determina que el capitalismo no sea reformable. Es el hecho de que lo que lo hace incompatible con la democracia es precisamente la libertad. He tratado de explicar durante mi intervenci\u00f3n que la democracia y el Estado de Derecho consiste precisamente en haber tomado ya ciertas decisiones, en haberse prohibido libremente ciertas cosas que son recogidas en constituciones, en leyes, etc. La escritura es un gran avance de la humanidad. Yo no creo que debamos retroceder de la escritura; no creo que haya un m\u00e1s all\u00e1 jur\u00eddico de la escritura. Precisamente, el paso en la evoluci\u00f3n humana de la arbitrariedad a la ley tiene que ver con el conocimiento de la escritura. Cuando las leyes son recogidas por escrito se vuelven p\u00fablicas y, por lo tanto, de alguna manera, se vuelven vinculantes tambi\u00e9n para el poder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que me parece que convierte en irreformable el capitalismo es precisamente que se reproduce a fuerza de aumentar las libertades y no de reprimirlas. T\u00fa has puesto un ejemplo extraordinario. Una Constituci\u00f3n como la espa\u00f1ola, que al mismo tiempo que reconoce toda una serie de derechos, los invalida a\u00f1adiendo uno m\u00e1s: basta que t\u00fa a\u00f1adas el derecho a que nos comamos los unos a los otros para que el derecho a conservar el cuerpo, el derecho a la alimentaci\u00f3n, el derecho a los cuidados quede enteramente invalidado. El problema del capitalismo \u2013y por eso, adem\u00e1s, no s\u00f3lo se confunde con la naturaleza, sino que se propone a s\u00ed mismo en t\u00e9rminos de libertad superior- es el de esa libertad de la que hablaba Karl Polanyi en 1948, la libertad de explotar a los otros, la libertad de impedir que los otros disfruten de cuidados m\u00e9dicos, la libertad para obtener ganancias desmesuradas sin prestar un servicio a la comunidad, la libertad para impedir que las innovaciones tecnol\u00f3gicas sean usadas con una finalidad p\u00fablica o la libertad para beneficiarse de las calamidades y las cat\u00e1strofes para obtener una ventaja privada. Basta, en efecto, con a\u00f1adir una libertad <em>m\u00e1s<\/em> en esa constituci\u00f3n en la que nos hemos prohibido ciertas cosas para que de pronto todos los derechos que esa misma constituci\u00f3n reconoce queden invalidados. No puedes reconocer el derecho a la vivienda o a la sanidad o a la educaci\u00f3n y, al mismo tiempo, reconocer el derecho de los empresarios a privatizar todas aquellas cosas que una vez privatizadas dejan de ser derechos, dejan de ser bienes de acceso com\u00fan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Insisto, creo que es muy importante no tirar el beb\u00e9 con la ba\u00f1era. Es necesario cambiar los fundamentos econ\u00f3micos sobre los que se basa esta sociedad para establecer un marco jur\u00eddico reformable. Y entretanto -yo creo que lo ha explicado muy bien Enrique Santiago- lo que ha habido a lo largo de la historia han sido luchas muy fuertes tambi\u00e9n en el \u00e1mbito jur\u00eddico. Yo se lo agradezco profundamente, porque creo que son intervenciones como las de Enrique las que nos ayudan a proveernos de instrumentos para defendernos en este contexto social. Lo que ha explicado es c\u00f3mo, de pronto, frente a ese Derecho Internacional Humanitario, los leones empiezan a modificar o a introducir legislaciones que conculcan el DIH. Hay una lucha, hay un combate. Todos esos derechos originados en la fuente soberana de la rebeli\u00f3n son, naturalmente, cuestionados no solamente a trav\u00e9s de bombardeos, como hemos visto en Libia, en Afganist\u00e1n, en Iraq, sino tambi\u00e9n a trav\u00e9s de dispositivos legales que, precisamente, desmienten o invalidan los derechos adquiridos por la humanidad en una larga lucha que ha costado muchos sacrificios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto del 15-M, de la misma manera que para mi fue una enorme y esperanzadora sorpresa lo que ocurri\u00f3, a partir del 17 de diciembre del a\u00f1o 2010, primero en T\u00fanez, luego en Egipto, luego un poco por todo el mundo \u00e1rabe, tambi\u00e9n lo ha sido el 15-M. Sobre todo, por un motivo. Yo creo que lo que descubre el 15-M a los ojos de una cierta izquierda de formaci\u00f3n cl\u00e1sica (yo no soy militante, pero en estos momentos podr\u00eda estar militando perfectamente en dos o tres partidos en cuyas se\u00f1as de identidad me reconozco) es que todos nuestros an\u00e1lisis en t\u00e9rminos de contradicci\u00f3n definitiva entre condiciones objetivas (en medio de una crisis salvaje que va haciendo retroceder cada vez m\u00e1s derechos laborales y derechos pol\u00edticos adquiridos a lo largo de d\u00e9cadas, de siglos de luchas), es que nuestros an\u00e1lisis, digo, en torno a la contradicci\u00f3n entre esas condiciones objetivas y una subjetividad que parec\u00eda, despu\u00e9s de la II Guerra Mundial, definitivamente formateada a partir de lo que Pasolini llamaba en los a\u00f1os 70 el hedonismo de masas, el acceso f\u00e1cil a mercanc\u00edas baratas, la televisi\u00f3n, las nuevas tecnolog\u00edas, etc., no eran del todo acertados. De pronto, el 15-M lo que descubre es que, de la misma manera que no se puede reprimir permanentemente a un pueblo, tampoco se le puede sobornar permanentemente. Y que hab\u00eda ah\u00ed debajo, como el doble fondo en los sombreros de los prestidigitadores, una subjetividad escondida cuyo malestar ha estallado, eso s\u00ed, en las condiciones prefijadas por lo que ha sido la historia del estado espa\u00f1ol en los \u00faltimos a\u00f1os. Es decir, en condiciones en las que s\u00f3lo se puede expresar una enorme desconfianza hacia los partidos existentes, hacia las instituciones, etc. Creo que el 15-M tiene un gran poder deslegitimador pero, de momento, es incapaz de construir contra-hegemon\u00eda. Habr\u00e1 que buscar alguna estrategia, porque, lo que est\u00e1 claro, tal y como ha explicado Enrique Santiago, es que la confrontaci\u00f3n es inevitable, y tenemos que prepararnos para esa confrontaci\u00f3n. En todo caso, lo que yo no har\u00eda, en nombre de una desconfianza que yo creo que est\u00e1 bien fundamentada frente a estas instituciones y esos partidos, es desconfiar de algunos mecanismos que hemos conquistado y que tienen que ver con la democracia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La verdadera potencia del 15-M, como la verdadera potencia de las revoluciones \u00e1rabes, es el hecho de que precisamente en el momento en que la democracia retrocede, se desprestigia, se viola o se erosiona en todo el mundo; all\u00ed donde cada vez se pueden permitir menos democracia las potencias capitalistas en los propios centros desarrollados capitalistas, de pronto hay movimientos populares que lo que hacen es convertir la democracia en un concepto verdaderamente subversivo, cargado con una potencia subversiva inimaginable, porque lo que hace es precisamente desacreditar y deslegitimar instituciones detr\u00e1s de las cuales est\u00e1 quien verdaderamente gobierna, como confesaba hace poco en la BBC un broker de la City londinense, Alessio Rastani, quien se felicitaba de que la crisis le estuviera dando tantas oportunidades para ganar m\u00e1s dinero que nunca y recordaba qui\u00e9nes gobiernan realmente, que no son los gobiernos, sino Goldmann Sachs, los mercados financieros, las agencias financieras, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo creo que en estos momentos el t\u00e9rmino democracia para un comunista tiene un valor como no hab\u00eda tenido nunca a lo largo de la historia. Creo que es el momento precisamente de considerar desde el comunismo que la democracia como concepto puede ser el motor de una transformaci\u00f3n y no un efecto colateral deseable que, en lo que ha sido la tradici\u00f3n de las \u00faltimas d\u00e9cadas, finalmente casi nunca llega a producirse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y llegamos finalmente a lo m\u00e1s complicado, porque sab\u00e9is que yo he sido de alguna manera el causante o el detonante de una pol\u00e9mica que me ha hecho sufrir much\u00edsimo sobre Libia, la OTAN, etc. en la que, muchas veces con menos buena fe de la que yo hubiera deseado, se han malinterpretado intencionadamente mis palabras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creo que Enrique Santiago ha dicho una cosa muy importante, que describe perfectamente lo que yo he querido expresar en mis art\u00edculos: c\u00f3mo el derecho sacrosanto a la rebeli\u00f3n contra un tirano homicida ha sido utilizado por un aparato criminal de guerra al servicio de las multinacionales capitalistas; pero en un contexto, en cualquier caso, distinto al de otras intervenciones de la OTAN. Lo que no podemos hacer es creernos que siempre pasan las mismas cosas y de la misma manera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a las alianzas a las que se refiere Carlos Alberto Ruiz, en este caso se trata, s\u00ed, del abrazo del oso. Todo lo que toca la OTAN lo envenena. Vemos en qu\u00e9 se est\u00e1 convirtiendo ya el CNT; hemos asistido al linchamiento ignominioso de Gadafi, que espero que conduzca a sus autores -que son no solamente los ejecutores directos en Sirte, sino obviamente, todos aquellos que la han apoyado con bombardeos y declaraciones- ante un tribunal. Y si no, como hay pocas esperanzas de que sean juzgados, habr\u00e1 que hacer como estamos haciendo en el caso de Jos\u00e9 Couso y en otros, habr\u00e1 que presionar para que as\u00ed ocurra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero me parece que hay algo que no hemos acabado de comprender. No vivimos ya en el mundo en el que viv\u00edamos hace 10 meses. La OTAN no es una instancia de poder homog\u00e9nea. Hay nuevos actores regionales, como Arabia Saud\u00ed, como Qatar, como Turqu\u00eda. Estados Unidos ha tenido un papel muy perif\u00e9rico en la intervenci\u00f3n de la OTAN en Libia, mientras que ha habido otros actores que han aprovechado, como Sarkozy, para re-prestigiarse en una zona del mundo muy convulsa donde hab\u00eda perdido todo su prestigio despu\u00e9s de haber apoyado a Mubarak y a Ben Al\u00ed hasta el final. Donde adem\u00e1s hay toda una tentativa clara, no solamente de apropiarse de recursos energ\u00e9ticos que ya ten\u00edan, sino tambi\u00e9n de meter una cabeza de puente o una punta de lanza entre Egipto y T\u00fanez, dos pa\u00edses que est\u00e1n haciendo procesos de cambio important\u00edsimos a nivel regional: no podemos separar lo que est\u00e1 ocurriendo en Libia de lo que est\u00e1 ocurriendo en todo el mundo \u00e1rabe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se trata tanto de negar que esas alianzas tengan sus efectos. Se trata sencillamente en estos momentos de describir toda una serie de hechos que se dan de patadas entre s\u00ed y con los que tenemos que vivir muy inc\u00f3modamente. Yo en ese art\u00edculo que produjo tanta pol\u00e9mica enumeraba algunos. Y creo que hay que enumerarlos todos. No podemos partir de uno solo para negar todos los dem\u00e1s. Hay que decir que hubo una revuelta popular, que est\u00e1 perfectamente documentada; que Gadafi era un sangriento dictador y tambi\u00e9n est\u00e1 perfectamente documentado; que la OTAN es una maquinaria infernal de crimen y guerra, lo que tambi\u00e9n est\u00e1 perfectamente documentado; que esa revuelta popular fue inmediatamente infiltrada por oportunistas del antiguo r\u00e9gimen, por liberales que volvieron de Estados Unidos, y luego tambi\u00e9n por islamistas entrenados en Afganist\u00e1n, que fueron los que dieron un poco de disciplina militar a un mont\u00f3n de j\u00f3venes que aprendieron a usar las armas sobre la marcha, en condiciones dificil\u00edsimas. Y que, adem\u00e1s, se olvida que ha habido, por ejemplo, una intervenci\u00f3n important\u00edsima de los bereberes de Nafusra, que constituyen el 10% de Libia y que son los que decidieron realmente la batalla de Tr\u00edpoli. Con todo esto tenemos que vivir. \u00bfY qu\u00e9 hacemos? \u00bfNegar que la alianza con la OTAN envenena todos estos procesos muy probablemente? \u00bfO negar que hubo una revuelta popular? \u00bfO negar que Gadafi era un sangriento dictador? Yo creo que tenemos que tratar de pensar qu\u00e9 hacemos con todo eso a partir de ahora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y a partir de ahora \u2013 el 31 de octubre acab\u00f3 la misi\u00f3n de la OTAN- nos encontramos con una serie de pa\u00edses en el norte de \u00c1frica implicados en procesos de cambio importantes, procesos que est\u00e1n siendo, de una manera u otra, todos ellos cooptados, secuestrados o gestionados ya por las potencias occidentales, y lo que habr\u00e1 que hacer es, precisamente, apoyar a nuestros afines sobre el terreno, que los hay: a la izquierda tunecina, a la izquierda egipcia, y a los rebeldes que en Libia dejen clara su posici\u00f3n contraria a un tutelaje occidental. Apoyarlos con todas nuestras fuerzas para que no se apoderen del norte de \u00c1frica y no se apoderen de estos procesos de cambio que creo tienen una relevancia internacional que desde Europa y desde Am\u00e9rica Latina a veces no se han visto en toda su profundidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jornadas Internacionales \u201cSituaci\u00f3n en el mundo del derecho a la Rebeli\u00f3n\u201d. Sta. Cruz de Tenerife, 28 y 29 de octubre. Organiza: \u201cRed Canaria por los Derechos Humanos en Colombia\u201d. Santiago Alba Rico | Radio Guiniguada \/ Rebeli\u00f3n | &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Cuando hablamos de condici\u00f3n humana no hablamos naturalmente de naturaleza humana. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":290,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[241,314,18,17,112,139,57,199,208,9,22,19],"tags":[494,80,499,488,497],"class_list":["post-1294","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-15m","category-15o","category-actualidad","category-anticapitalismo","category-antimperialismo","category-antisionismo","category-derechos-humanos","category-lucha-de-clases","category-lucha-obrera","category-marxismo","category-pensamiento-libre","category-prensa-alternativa","tag-anticapitalismo","tag-comunismo","tag-derechos-humanos","tag-marxismo","tag-pensamiento-libre"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elpobrecitohablador.es\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1294","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elpobrecitohablador.es\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elpobrecitohablador.es\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elpobrecitohablador.es\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/users\/290"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elpobrecitohablador.es\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1294"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/elpobrecitohablador.es\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1294\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1296,"href":"https:\/\/elpobrecitohablador.es\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1294\/revisions\/1296"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elpobrecitohablador.es\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1294"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elpobrecitohablador.es\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1294"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elpobrecitohablador.es\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1294"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}